El entrenamiento deportivo (ED) se define como el proceso dirigido a la consecución del máximo rendimiento en competición a través de las adaptaciones del organismo a las cargas de trabajo repetidas y organizadas en forma de carga de entrenamiento.
Características:
Es un proceso: sólo la suma de las cargas de entrenamiento, bien organizadas y planteadas, podrá llegar a producir cambios profundos.
Busca mejorar el rendimiento de los deportistas: el objetivo es obtener este máximo rendimiento en competición.
Se basa en la consecución de ciertas adaptaciones del organismo a las cargas de trabajo. Se establece una relación de causa-efecto entre la aplicación de las tareas de entrenamiento y los resultados que produce sobre el rendimiento.
Tiene un efecto negativo y positivo: se da una pérdida de rendimiento inmediata por la fatiga producidad por la propia ejecución del entrenamiento. Pero cuando dicha fatiga estimula los procesos de recuperación durante el periodo de descanso.
Se puede dividir en 3 efectos: 1) efecto inmediato: ajustes del organismo para superar la carga de trabajo impuesta (cambios en recuencia cardíaca, consumo de oxígeno, redistribución sanguínea, etc.); 2) efecto retardado: reacción de fatiga; y 3) efecto acumulativo: efecto positivo del entrenamiento.
El efecto del entrenamiento se produce como resultado de la fatiga producida por las cargas de trabajo unida a los procesos de recuperación posterior del organismo.
La fatiga puede dividirse en 3:
Fatiga aguda: durante la sesión de entrenamiento
Fatiga subaguda (sobrecarga): sumatoria de las fatigas agudas a lo largo de varias sesiones de entrenamiento con escasa recuperación.
Fatiga crónica (sobreentrenamiento): cuano se produce un serio desequilibrio entre el entrenamiento y la recuperación.